Orgullo y prejuicio de Jane Austen.
Creo que no puedo decir sobre Orgullo y prejuicio nada que no se haya dicho ya. Tuve pendiente este libre durante años y cuando por fin me puse con él estaba una época lectora un poco rara. En esa primera lectura lo leí completo, pero sabía que lo había leído sin mucho convencimiento, y casi sin prestar atención, por lo que decidí volver a leerlo más adelante. Decisión acertada. Siempre pensé que Orgullo y prejuicio estaba sobrevalorado, y en la primera lectura hubo momentos que para mis adentros lo confirmaba, pero en la relectura entendí que me equivocaba. Había dado por hecho que era una historia de amor de las de época; de esas en las que dos segundos después de aparecer el caballero X en escena la protagonista caía rendida a sus pies y declaraba para todos, con grito agonizante y golpe en el pecho, que era el amor de su vida y fue divertido ver que no era así. Lizzy Bennet y Mr Darcy no son una pareja al uso, pero, a la vez, sí lo son porque el amor entre ellos no nace desde...