jueves, 16 de marzo de 2017

Momo de Michael Ende

Leí La historia interminable por primera vez hará unos veinte años, cuando era una renacuaja y descubrí la biblioteca. Hacía poco que había visto la película y cuando me dijeron que era un libro tardé muy poco en ir a la biblioteca a buscarlo. Años después me compré mi propio ejemplar y fue ahí donde me enamoré de la historia de Momo. Es una edición de las que traen al final la sinopsis de los libros más conocidos del autor. Pero por unas cosas u otras este libro fue bajando en la lista de libros pendientes (sí, en ese tiempo ya era adicta a las listas) hasta hace unas semanas.

Ha Momo le han plantado la etiqueta de "juvenil" (ya sabéis mi guerra con las etiquetas editoriales), para mí este libro no debería llevar ninguna. Se publicó por primera vez en 1973 y desde entonces cuenta con numerosas ediciones, la mía es de Circulo de Lectores. A pesar de llevar cuarenta y cuatro años publicado su mensaje no puede ir más de la mano con la sociedad actual.

Momo es una niña pequeña, nadie sabe su edad ni de donde viene, que vive en las ruinas de un anfiteatro. Sus vecinos intentan convencerla de que vaya a un orfanato o a vivir con uno de ellos, Momo siempre se niega y deciden prepararle una casita en las ruinas. La pequeña tiene un don, el don de escuchar. Cuando sus vecinos tienen un problema, están tristes o aburridos siempre se van a visitar a Momo y solo con contarle lo que le pasa el que tiene un problema encuentra solución, el triste sonríe y al aburrido se le ocurren muchas maneras de divertirse.

Todo va bien hasta que Momo nota que sus amigos ya no tienen tanto tiempo para visitarla, que siempre van deprisa a todos lados y que los niños andan solos porque los adultos no tienen tiempo para ellos. Poco a poco sus amigos van dejando de ir al anfiteatro porque no tienen tiempo para jugar o para sentarse a charlar con ella. Los hombres grises están robando el tiempo a las personas y la pequeña decide ayudar a sus vecinos a recuperarlo, acompañada por la tortuga Casiopea.

Es una historia cortita, no llega a las trecientas páginas, y la forma en la que está narrada deja claro que fue escrita para un publico infantil, pero también lo está El Principito y aparece en casi todas las listas de libros que hay que leer. Está narrada en tercera persona, pero puedes escuchar la voz de Momo en cada página.

Aunque sea una historia infantil leerla nos lleva a reflexionar que ahora vamos a la carrera. Podemos saltarnos la cola del banco, hacer la compra por Internet, pedir citas y mover papeles sin movernos del sillón y aún así no tenemos tiempo para nada. Hemos sido capaces de inventar máquinas que nos facilitan el trabajo o las labores del hogar, tenemos aplicaciones con las que mantener el contacto con alguien que está a kilómetros de distancia y buscar cualquier cosa a golpe de clic, pero sacar tiempo para salir a comer con la familia o los amigos o para cualquier otra cosa nos resulta imposible.

Por eso esta tierna historia nos ayuda a recordar que lo más importante no es tener tiempo para extensas jornadas laborales, para ir al gimnasio o incluso para leer, ¡sacrilegio!, sino para encontrar una medida justa entre todas ellas. 

Os deseo grandes lecturas,
 
Laura.

6 comentarios:

  1. Que interesante lo que cuenta esta historia. Muchas gracias por la reseña, tomo nota.

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    1. Es una historia maravillosa y aunque, se supone, que está escrita para un público infantil, no solo los más pequeños la disfrutan.

      un abrazo.

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  2. ¡Hola! A mí me enamoró éste libro... Cuando cayó en mis manos, no me imaginé nunca que podría llegar a tener tanta magia... Es una historia que aunque parezca infantil, la encuentro para todos los públicos y que debería ser lectura obligatoria al menos una vez en la vida... :)

    Muy buena reseña,

    ¡Saludines!

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    1. ¡Buenos días!

      Tienes toda la razón. Creo que debería estar incluida desde hace mucho en esas temidas listas de libros obligatorios en la escuela y el instituto. Con historias así, dan menos las lecturas obligatorias.

      Muchas gracias por comentar,

      un beso.

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  3. ¡Hola cielo!
    Pues no me lama mucho a pesar de lo bien que nos lo pintas. Yo creo que es que mi cajón de pendientes ya no acepta más, pero de momento lo dejo pasar!
    Un besooote guappppa!!

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    1. yo lo dejé pasar durante mucho tiempo y se ha convertido en uno de mis favoritos.

      Un besooo.

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